Aprender y enseñar

La vida es… una compleja ecuación, que tiene muchas variables, y aún más incógnitas, con alegrías y tristezas, sumando y restando, por momentos dicha ecuación no está compensada, no es justa o equilibrada, y cada día trae más y más vivencias, y finalmente nos damos cuenta de que la vida es eso, vivir más allá del simple hecho de respirar, comer y estar, la vida es reír, interactuar, relacionarse, y compartir. Es amar, es esforzarse, es lograr y triunfar, es escalar, es trabajar, amar, caerse y levantarse. En la teoria de los superheroes y la concepcion de los villanos aprendemos que entre mas dificil es el reto, mas heroico es el acto del dadiboso salvador.

En mi casa, mis abuelos me enseñaron con el ejemplo, trabajando duro, desde temprano y sin quejarme mucho, mis padres con muchos refranes, y mucho amor, para cada situación favorable o adversa, me enseñaron amor propio y resiliencia.

También con mi hermano, hicimos parte de un grupo Scout (el 72 de Bogotá) donde aprendímos algo de supervivencia, y a estar «Siempre listos» como una norma de vida, como los soldados del ejercito, y los bomberos estan prestos a servir, los Scout ademas tienen por principios la «Lealtad, el honor y la abnegacion». Nada de lo que he aprendido ha sido en vano, de hecho todo me ha hecho la persona que soy, trato de ser una persona noble, entusiasta y de buen corazon, sin rencores y sin pesares.

Por eso debemos cuidar la forma como le hablamos a nuestros hijos, y como enseñamos a nuestros estudiantes y aprendices, pues estas palabras luego sonarán en su conciencia como voces susurrando, aconsejando o reprendiendo. Si enseñamos con amor, gratamente los recuerdos volverán para decirnos que lo estamos haciendo bien, pero si nuestra memoria está llena de gritos, ofensas y malos tratos, lo que habremos cultivado serán también traumas y complejos, gritando que brutos somos y que siempre lo hacemos todo muy mal!.

En mi caso, uno de los refranes referentes en mi vida, dice que «Hay tres cosas que jamás retornan en la vida, la flecha lanzada, la palabra dicha, y la oportunidad perdida». Por eso cuando olvidamos las reglas básicas del juego, que estamos para divertirnos con cada oportunidad, y con cada palabra, caemos en la miseria y la desgracia. Tambien constantemente le recuerdo a mis hijas que «El hombre sin plata la cama lo mata…», y tambien sabiamente me decia mi padre «Tuyo o ajeno procura que no te falte…» haciendo referencia al dinero. pues es muy duro acostarse a dormir con maiz pira y agua de panela, despues de haber pasado todo el dia sin comer mayor cosa.

«Cuida tus pensamientos, pues de ellos se derivan tus palabras, cuida tus palabras porque ellas dictan tus actos, cuida tus actos porque ellos se vuelven tus habitos, cuida tus habitos, pues ellos determinan en quien te conviertes».- es otra de esas frases que constantemente no solo me repito, sino que se las digo a mis hijas, para que piensen antes de hablar, pues un dicho complementario dice, «Piensa lo que vas a decir, para que no tengas que pensar despues en lo que dijiste…»

Alguna vez leí o escuche que «Si hay que lamentarse, de las cosas, hay que lamentarse o arrepentirse de aquellas que no hicimos», debemos vivir el presente con intensidad, y energia, lamentarnos y vivir en el pasado por las cosas que «hubieramos hecho» no van a cambiar ese pasado. Es una leccion que tambien aprendi, con mi tio.

Quejarnos de lo que nos toca por lo que hemos sembrado, tampoco viene a lugar, hay que agradecer las cosas buenas que nos pasan, como tener un techo, salud y vida, y seguir adelante enfrentando las situaciones que se presenten en el futuro. ¨Cada dia trae su afan¨, pero tambien hay que tener presente que ¨No por mucho madrugar, amanece mas temprano¨, y en el libro de Robin Sharma (El club de las 5AM) nos recomienda dedicar 20 minutos para hacer ejercicio, 20 minutos para agradecer el dia, y 20 minutos para meditar y preparar lo que viene en el dia que empezamos. Esto lo propone como un habito saludable, y poderoso para empezar el dia de una manera energica, y organizada, a las 5:00 de la mañana.

Porque como dijo Carl Sagan, el de la serie Cosmos, «El universo es tan vasto y el tiempo tan infinito,  que coincidir con ella en el mismo planeta, y al mismo tiempo, no es una coincidencia»…

Una experiencia emocionante

Hola, que grato que nos veamos de nuevo, me gusta conectar con mis lectores, incluso contarles experiencias o situaciones de mi vida (nada comprometedor), pero considero que si se toman un minuto para compartir conmigo en su dia, es como si nos tomaramos un café juntos, y nos dieramos un breve saludo.

Asi las cosas, me gustaria hoy contarles que en mi niñez solia caminar hasta mi colegio de bachillerato, era una caminata de casi media hora, pero aunque mis padres me daban el dinero para que tomara el bus, yo preferia salir un poco antes, y al salir de clase comprarme una deliciosa arepa de queso callejera. Era mi recompensa por un pequeño esfuerzo como irme y regresarme caminando. En una de esas mañanas, ya en examenes de cierre de semestre, se me hizo tarde para salir, de modo que tuve que correr, con tan mala suerte (o buena suerte), que uno de estos Toyota Hardtop me piso la pierna izquierda, y me ocasiono fractura doble de tibia y peroné. La historia la traigo a colacion, porque este suceso me trajo multiples enseñanzas, tuve que aprender a caminar nuevamente, a sobreponerme ante una situacion adversa, a volver a pararme cuando estuvieron a punto de amputarme la pierna, y gracias a mi ortopedista, a las terapias, a la voluntad ferrea de mi abuela Leo que me acompaño y me ayudo mucho en esos momentos, logre no solo recuperar mi movilidad, sino que me propuse competir conmigo mismo, hacerlo mejor que ayer, si camine 1.5 km ayer, hoy caminare un poco mas. Este espiritu de competencia y mejoramiento continuo, me llevo a recuperarme muy rapido, y llegar a jugar volley con la seleccion distrital de Bogotá. Logre exponenciar mi potencial y ese tren inferior, hasta proporciones de deportista de alto desempeño. En este punto quiero compartir dos refranes de la sabiduria popular, «Es mejor perder un minuto en la vida, que la vida en un minuto», me lo enseño mi amigo Javier Cano, quien era regularmente mi compañero de recorrido hacia el colegio. Y el otro es «No por mucho madrugar, amanece mas temprano» que significa que las cosas deben hacerse en el momento apropiado, no antes, y definitivamente no despues.

Hace unos dias me logre certificar en fundamentos de AWS, y en los cursos mas escenciales de VMWare tambien, complementando mi gusto por Microsoft, pero mi apetito de conocimiento es una pasion, un gusto y un compromiso de competencia conmigo mismo, por aprender algo que no sabia ayer, y mi gusto por la lectura no para ahi, ahora resulte leyendo y escuchando libros digitales y podcast en las bibliotecas del sistema de bibliotecas publicas de Bogotá, resulte inmerso en una aplicacion que se llama Audible para escuchar los libros en el celular, y ante tanta literatura tecnica, se me volvio una especie de placer morbido tener un espacio de lectura no tecnica, asi que peliculas y series que me encantaron como el club de la pelea, farenheit 451, the sandman o game of thrones, me encantaron como obras narradas. Y el poder de la palabra tomo otro sentido, al punto que desee hacer un podcast, o al menos un estilo de conversatorio digital.

Leí comics, algunas aventuras de calabozos y dragones, y algo mas sobre robotica y arduino, pero seguia buscando algo mas… Me lei «El sutil arte de que te importe un carajo», un excelente y divertido libro, que con su narrativa fresca y descomplicada te enseña a apreciar lo que definitivamente es importante en tu vida. Cada uno de nosotros tenemos sueños, metas y definitivamente planes por los cuales nos esforzamos, y muchas veces los aplazamos por la familia, los compromisos laborales, o incluso por apariencia, y asi que resulte cayendo en el libro de James Clear, sobre los habitos atomicos, y como es posible potenciar todo lo que deseamos, y eliminar de la vida aquello que nos hace daño, cambiando los habitos, o las personas que habituamos. Este me llevo luego al club de las 5:00 AM, y estoy en esta onda de la autoayuda, de evitar la procrastinacion, de incentivar los buenos hábitos, de evitar perder tiempo y amar todo lo que hacemos, al punto de hacer las cosas con pasion, y con la determinada conviccion de que es lo que debemos estar haciendo.

En conclusion, no tenemos tiempo que perder, haber estado a punto de perder la vida, te da una perspectiva de que estamos de paso, la vida es muy corta, como para ser mala persona.